iconoclasistas

Iconoclasistas. Dispositivos de investigación colaborativa, mapeo colectivo itinerante, cartografías críticas y recursos gráficos de código abierto.

Un caudal de imágenes para profundizar el pensamiento crítico apostando a fomentar perspectivas múltiples.

Cualquier consulta escribir a iconoclasistas@gmail.com

Máquinas de sentipensar

Dispositivos gráficos y visuales materializados a partir de diversos diagramas de trabajo colectivo. Instauran espacios de reflexión crítica y buscan detonar los núcleos discursivos de sentido común que surgen en las primeras instancias de trabajo. Se acompañan con dinámicas lúdicas orientadas a reforzar un pensamiento sobre nuestros haceres y saberes, para ayudar a lxs participantes a su renovación y desrutinización.

Estas recursos guían a los participantes en las discusiones ofreciendo un espacio de sistematización que organiza de forma inventiva y flexible la polisemia de las intervenciones, y si bien tienen un marco y horizonte, son abiertos e intercambiables. Actúan como plataformas de organización que se mueven entre la estructura gráfica codificada y la gestualidad disruptiva, y de esta forma logran eventuales ensambles de numerosas ramas del saber y el hacer, a priori desconectadas, transmitiendo las interacciones y conectividades que se visualizan en el trabajo colectivo resultante.

Asimismo irrumpen en miradas naturalizadas y del sentido común, interceptando el flujo de maniobras mecánicas y repetitivas, de esta manera evidencian los engranajes de una organización (su estructura, sus propiedades y características) necesarios para una proyección consensuada. También están destinadas a agilizar la construcción de tramas comunitarias, tejidas sobre un proceso cambiante que temporalmente se afianza (sin fijarse) en una maniobra gráfica; y examinan las genealogías y herencias de las prácticas, acontecimientos y discursos, tanto a nivel molecular como en grandes sistemas, clarificando sus borrosidades a partir de la construcción de un panorama que complejiza y sitúa los haceres, facilitando conexiones y pistas, y abriendo preguntas.

Funcionan como piezas articuladas que potencian un zoom imaginario fortaleciendo la construcción de panoramas complejos desde una mirada amplia, o puntualizando aspectos micro desde una mirada de lupa. Construyen objetos de conocimiento colectivo, reconstruidos en un determinado espacio-tiempo, mostrando tanto las alteraciones que generan los efectos del entorno en el cual se insertan, como los puntos de fuga que habilitan para transgredir esos condicionamientos. En trabajos grupales facilitan la emergencia de una inteligibilidad compleja que articula prácticas, acontecimientos y discursos en flujos de intensidad (encuentros, ruidos, alianzas), localización (territorialidades), duración (tiempos) y contextos (responsables, causas, consecuencias).

Asimismo permiten la visualización de las genealogías de las prácticas, las herencias integradas y las antropofagias, las traducciones y derivas impulsadas, las amplificaciones diseminadas y los procesos truncos. Este proceso de reflexión desmenuza las formas colaborativas de trabajo para repensarlas, corregirlas, ampliarlas, profundizarlas, considerando siempre los aportes e interacciones que surgen y que rompen cualquier ilusión de estatismo, individualismo o quietud. En síntesis podemos decir que estas “máquinas” proponen un método visual para explicar y conectar a partir de diversos saberes y experiencias. Podríamos definirlas como instrumentos que calibran la visión: aportando luminosidad a zonas opacas y poniendo claroscuros en aquellas demasiado evidentes.

Crear mecanismos que nos permiten conocer y conocernos, reflexionar colectivamente, favorecer las instancias de comunicación directa y no hermética, y de difusión, tanto de problemáticas como de prácticas transformadoras.